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Guía práctica

Cómo ahorrar en la factura de la luz: lo que sí funciona

Pagar menos luz no va de pasar frío ni de vivir pendiente del reloj. Casi siempre empieza por tres cosas del contrato: la potencia, el tipo de precio y lo que pagas sin usar. Después vienen los hábitos.

Antes de empezar

Por dónde empezar a pagar menos luz

La factura de la luz tiene dos grandes partes: lo que pagas por la potencia que tienes contratada y lo que pagas por la energía que consumes. Para ahorrar hay que tocar las dos, y en este orden: primero el contrato, que se arregla una vez y se nota todos los meses; después los hábitos.

Potencia

Ajusta la potencia contratada, con prudencia

La potencia son los kW que puedes usar a la vez, y se paga cada día del año aunque no la uses. Si te sobra, pagas de más todos los meses sin enterarte. Pero si bajas demasiado, saltará el interruptor cuando coincidan el horno y la lavadora.

Cómo saber si te sobra

Con un contador inteligente, la web de tu distribuidora te enseña dos datos si te das de alta con tu CUPS:

  • El maxímetro: la potencia máxima que has llegado a demandar en cada periodo.
  • La curva de carga: tu consumo hora a hora, para ver cuándo tienes los picos.

Mira al menos un año entero, con su invierno y su verano. Si nunca te acercas a la potencia contratada, probablemente te sobra. En la 2.0TD puedes ajustar P1 y P2 por separado.

Antes de pedir el cambio

Bajar la potencia puede tener un coste de gestión, que depende de la distribuidora y de tu instalación. Y si después te quedas corto, volver a subirla también puede costar. Decídelo con los datos delante.

Tarifa

Mercado libre o PVPC: elige según cómo consumes

No hay una tarifa mejor para todo el mundo: hay una que encaja con tu consumo y con cuánto riesgo quieres asumir.

Precio fijo

El precio del kWh no cambia mientras dure el contrato. Sabes de antemano lo que vas a pagar.

Precio indexado

La energía sigue al mercado mayorista, más un margen de la comercializadora. Lo notas cuando baja y cuando sube.

PVPC

El precio regulado: cambia cada hora. Solo con una comercializadora de referencia y 10 kW o menos. Es el único con bono social.

Para comparar ofertas hay que mirar a la vez el precio del kWh y el del kW, con tu consumo real. Un kWh barato con una potencia cara puede salir peor que al revés.

Horarios

Lleva tus consumos a las horas valle

Si tu precio cambia según la hora, mover consumo al valle abarata la energía. Pasa con la discriminación horaria, con el PVPC y con algunos precios indexados. En la 2.0TD el valle va de 0:00 a 8:00 los días laborables, y los fines de semana y festivos nacionales son valle todo el día. Lo tienes completo en la guía de la tarifa 2.0TD y sus horarios.

  • Lavadora, lavavajillas y secadora, con inicio diferido.
  • El termo eléctrico, con un programador para que caliente de noche.
  • La carga del coche eléctrico, si tienes uno.

Ojo: si tienes un precio único, el kWh cuesta lo mismo a cualquier hora. Poner la lavadora de madrugada no te ahorra nada.

Letra pequeña

Revisa los servicios añadidos y la permanencia

Muchas facturas llevan líneas que no tienen nada que ver con la luz que gastas: mantenimiento, seguros, asistencia en casa. No son obligatorias para tener suministro.

  • Busca las líneas que no son potencia, energía, impuestos ni contador. ¿Las contrataste a sabiendas? ¿Las usas?
  • Mira si tu contrato tiene permanencia y cuándo vence. Cambiar antes puede tener penalización; cambiar después, no.
  • Apunta la fecha de fin del contrato: es el momento de volver a comparar.

Si no sabes en qué parte de la factura buscar, la guía cómo leer la factura de la luz te lo señala.

En casa

Cómo ahorrar luz en casa sin cambiar de tarifa

  • Apaga del todo lo que se queda en espera. Tele, consola u ordenador siguen gastando con la lucecita encendida. Una regleta con interruptor los apaga a la vez.
  • Usa los programas eco. Tardan más, pero gastan menos. Y lavar a poca temperatura, también.
  • Cuida la nevera. Lejos del horno y del sol, y con la goma de la puerta en buen estado.
  • Mira la etiqueta energética cuando toque cambiar un electrodoméstico. Lo que gasta durante años pesa más que lo que cuesta.
  • Climatiza con cabeza. Una temperatura moderada, puertas y ventanas cerradas, y persianas para el sol del verano.
Ayudas

El bono social: quién puede pedirlo

El bono social es un descuento en la factura de la luz para consumidores vulnerables. Pueden pedirlo, entre otros, los hogares por debajo de ciertos niveles de renta, las familias numerosas y quienes cobran determinadas pensiones mínimas o el ingreso mínimo vital.

  • Solo con el PVPC y con una comercializadora de referencia. En mercado libre no se aplica.
  • El titular tiene que ser una persona física y el suministro, su vivienda habitual.
  • Se pide a la comercializadora de referencia, con la documentación que acredita tu situación.
Ayuda

Cuándo compensa pedir un estudio de tu factura

Casi todo esto lo puedes hacer tú. Un estudio te ahorra el trabajo, sobre todo en estos casos:

  • No sabes qué potencia necesitas o te da miedo bajarla y quedarte corto.
  • La factura sube y no has cambiado tu forma de consumir.
  • Te llaman para ofrecerte cambiar y no sabes si te conviene.
  • Tu contrato está a punto de vencer y quieres comparar antes de que se renueve.
  • Es un negocio o una comunidad, con potencias altas o varios suministros.

¿Es la factura de tu casa? Mira lo que revisamos en luz y gas para tu hogar. ¿Es de un negocio? Lo tienes en empresas y autónomos.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales para bajar la factura de la luz

¿Qué es lo primero que conviene revisar para bajar la factura de la luz?

La potencia contratada y el tipo de precio que tienes. La potencia se paga todos los días aunque no la uses, y el tipo de precio (fijo, indexado o PVPC) decide si te sirve de algo cambiar de hora tus consumos.

¿Cómo sé si tengo más potencia contratada de la que necesito?

Entra en la web de tu distribuidora con tu CUPS y mira la potencia máxima que has demandado (el maxímetro) y tu curva de carga. Si en un año entero nunca te acercas a lo contratado, probablemente te sobra.

¿Cuesta algo bajar la potencia contratada?

Puede tener un coste de gestión, que depende de la distribuidora y de tu instalación. Y si después te quedas corto, volver a subirla también puede costar. Por eso conviene decidirlo con datos de un año y no de un mes.

¿Qué es mejor, mercado libre o PVPC?

Depende de cómo consumes y de cuánto te importa saber de antemano lo que vas a pagar. No hay una respuesta que valga para todo el mundo: hay que compararlo con tu consumo real y con los precios del momento.

¿Ahorro algo poniendo la lavadora por la noche?

Solo si tu precio cambia según la hora. Con discriminación horaria, el PVPC o algunos precios indexados, llevar consumo al valle abarata la energía. Con un precio único, el kWh cuesta lo mismo a cualquier hora.

¿Quién puede pedir el bono social de la luz?

Los consumidores vulnerables que cumplan los requisitos: por nivel de renta, por ser familia numerosa, por cobrar ciertas pensiones mínimas o el ingreso mínimo vital, entre otros casos. Hace falta tener el PVPC con una comercializadora de referencia y que sea tu vivienda habitual.

Estudio gratuito

¿Prefieres que lo miremos con tu factura?

Adjunta tu última factura en el formulario y te llamamos para repasarla contigo: si te sobra potencia, si tu tipo de precio encaja con cómo consumes y si pagas algo que no usas.

  • Tu última factura, en PDF o en foto: la adjuntas en el formulario. Si no la tienes a mano, nos la mandas después por WhatsApp o correo.
  • Dos minutos. Nombre, teléfono y si es para tu casa, tu negocio o tu comunidad.
  • Sin compromiso. Te enseñamos el estudio y decides tú. Si tu tarifa actual es la mejor, te lo decimos.